Como ocurre en el calendario cristiano, donde la gran divisoria es antes o después del nacimiento de Jesucristo, el campeonato español ya se mide en una doble secuencia: antes o después de la carta que el Real Madrid publicó urbi et orbe hace dos semanas, un ataque feroz a todas las instituciones del fútbol, con el arbitraje en el centro de las acusaciones. Se han disputado dos partidos de Liga desde esa fecha –Atlético de Madrid y Osasuna– y en cada uno de ellos el árbitro ha señalado un penalti contra el Madrid, con borrasca posterior incluida. También han sido los dos primeros sancionados. Hasta entonces había cobrado 10 penaltis a favor y ninguno en contra.
Después de la carta