Ayer en la sesión previa al partido de hoy contra Osasuna el veterano Wojciech Szczesny salió conversando con el joven Diego Kochen, el portero del filial que este curso ha alcanzado la mayoría de edad. La imagen era parecida a la de un adulto. O incluso a la de un padre que busca aconsejar a quienes quieren crecer y triunfar. Les acompañaba también José Ramón de la Fuente, discreto entrenador de porteros a quien Flick tiene muy en cuenta para decidir quién debe ser el guardián de la portería blaugrana.
La ruta de los porteros del Barça: Del futuro de Iñaki Peña y Szczesny a la recuperación de Ter Stegen