La goleada conseguida por el Girona en Montilivi frente al Espanyol el pasado mes de noviembre (4-1) plasmó la diferencia de objetivos de ambos equipos entonces. Uno, el gironí, peleando por volver a jugar en Euro­pa. Otro, el perico, condenado a luchar por evitar los puestos de descenso. Pero tres meses y medio después la dinámica de ambos conjuntos es completamente diferente. La mejoría del Espanyol complementada con la crisis de resultados del Girona convierten este derbi en un partido fundamental para sus aspiraciones. De hecho, una victoria de los locales dejaría al Espanyol a solo dos puntos de un Girona que empezaría a ver fantasmas a su alrededor.

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