Hasta dónde uno sabe, el tobillo es al erotismo lo que el bazo o los isquios. Nada del otro mundo, salvo un trámite entre los pies y las pantorrillas. En el fútbol, sin embargo, el tobillo es un afrodisíaco que vuelve loco a los defensas, como este miércoles por la noche quedó demostrado en el Metropolitano, escenario de un revival ochentero del juego subterráneo.
El erotismo del tobillo