¿Dónde está Borg? ¿No vendrá Björn a recoger su premio, su Fuera de Juego? Por unos minutos, pocos, algunos estuvieron pendientes de la misteriosa desaparición del sueco. Pero, ya se sabe, en este mundo del tenis donde el tiempo no cuenta o al menos no literalmente (hasta los puntos tienen su propio ritmo y se relatan de quince en quince en una sólida muestra de desapego) la inquietud duró bien poco. El “razones personales” esgrimido por Ice Borg, el hombre de hielo, fue más que suficiente. Se pasó página y todos pusieron el foco en lo nuevo.
El tiempo no cuenta