El cielo, de un azul difícil, presagia el acierto de las previsiones de lluvia. ¡Vaya! ¡Los hombres del tiempo ya no fallan como antes!, opinan en la suite de Occident y repiten en la de Moritz, el gran estreno del año en este Hospitality cada vez más restringido. Allí deciden servir cervezas menos heladas. Pero donde ya no solo opinan, sino que directamente se quejan, es en la de Lexus. En su papel de coche oficial del torneo, son quienes de verdad deberán lidiar con el mal tiempo, las obras que inundan la ciudad y la operación salida. Se les enreda el día de tenis.
No era tenis