Ganar o no ganar. Tan sencillo como eso. Esta dicotomía marca las dinámicas del Barça y el Madrid que, además, acostumbran a fluir de manera opuesta, casi complementaria. Cuando uno gana mucho, el otro lo hace menos. Y en los dos casos, la dinámica empieza, se estabiliza, se tambalea y cambia de sentido. Este es el ciclo de la vida común del Barça y el Madrid. Los cambios de ciclo suelen ser progresivos, se cuecen a fuego lento durante un tiempo, se empiezan intuir y siempre hay un momento en que cristalizan. Y esta semana, hemos sido testigos de uno de estos momentos.

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