Hace tiempo que el Real Madrid ha perdido el norte sin que ninguna voz amiga le corrija. Se diría que a los mandos del club blanco está Vinícius, el rey de las pataletas, y no una persona adulta y responsable, que es lo que debería ser. No necesitábamos un episodio más para ratificar la deriva, pero así ha sido, y esta vez la mancha se ha extendido sobre la final de Copa, la competición que se vive con más alegría, probablemente porque es la menor de las más importantes. El plantón a la ceremonia del Balón de Oro, el comunicado contra el Comité Técnico de Árbitros, la pertinaz, forofa y patética campaña de Real Madrid Televisión… Todo se viene produciendo ante el asombro de quienes no son madridistas y la connivencia, por acción u omisión, de quienes lo son.

Seguir leyendo…