Los grandes equipos gravitan y crecen alrededor de un sentido colectivo que supera el de sus oponentes pero también se nutren de pequeñas alianzas con vida propia. En la historia del fútbol abundan asociaciones que funcionan tanto de forma autónoma como sometidas al interés general. Ahí está la banda derecha de Flick. Dos futbolistas de corte antagónico se retroalimentan y mejoran mezclados por proximidad. Jules Koundé y Lamine Yamal (26 años el primero; 17, el segundo), están protagonizando una temporada extraordinaria a título individual y como pareja de hecho. Algo parecido pasó cuando Puyol y Piqué se conocieron. El estajanovismo del primero afectó positivamente al talento innato pero un tanto perezoso del segundo, y lo mismo sucedió a la inversa.

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