La lluvia empapó el césped del Giuseppe Meazza. Del 2-0 del primer tiempo se pasó al 2-3. Levantó el puño Raphinha. Pegó un bote en el banquillo Hansi Flick, el ideólogo de este Barça. Parecía otra remontada, otro 6 de mayo, otra noche para la historia. Pero no. Dos crueles dianas del Inter de Milán dejaron sin palabras a los futbolistas que terminaron consternados y perplejos.
Hansi Flick se enfada con el árbitro y promete que el Barça “volverá a intentarlo”