Me he pasado media temporada durmiendo en la habitación de un crío de once años y la otra viendo con él partidos del Real Madrid por televisión. Conviene aclarar algunas cosas. Primero de todo que cuando dormía en su cama, Ricki estaba en casa de su madre. De hecho, el chaval desconoce que, en su ausencia, ocupamos la misma cama nido SLÄKT de color blanco, 90 x 200 cm con colchón de espuma AFJÄLL.
Cómo no te voy a querer