Solo tiene 23 años pero Olav Kooij (Visma), un espigado velocista neerlandés, suma ya 40 triunfos, muchos de ellos de renombre. Este año se presentó en la salida del Giro de Italia en Durrës, Albania, con la duda razonable de si estaría a la altura tras sufrir una fractura de clavícula el pasado 31 de marzo en la Gante-Wevelgem, cuando competía por el triunfo con Mads Pedersen (Lidl-Trek). Ayer, aupado por el inconmensurable Van Aert, se tomó la revancha con el danés, con la carretera y con aquellos que le criticaron entonces por su mala pericia. Fue suya la victoria, la segunda en la ronda italiana, que le sirve para destronar al maglia ciclamino de la carrera, Pedersen, que no pudo ser más que cuarto.

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