Se acaban las jornadas de protagonismo de los velocistas en este Giro de Italia. La de este jueves, con final en Césano Maderno (145 kilómetros) era una gran ocasión al tratarse de un final con casi 50 kilómetros de terreno favorable en la parte final de la etapa. Una gran fuga de 35 corredores, con Pedersen y Van Aert, se las prometían muy felices, pero una primera selección de once y el ataque formidable del alemán Nico Denz (BORA) a falta de 17 kilómetros dejó a todos con la miel en los labios.
El alemán Denz impide la ‘volata’ en el adiós de Ayuso