No descansan. O compiten o se entrenan. No se pasean. Siempre están ojo avizor, al acecho, con las piernas cargadas. No pierden el tiempo, la palabra calma no existe para ellos, que son de todo menos burocráticos, siempre al 100%. Y más si queda un mes para el Tour. Cualquier carrera se pegaría por empezar con Pogacar, Vingegaard, Van der Poel o Evenepoel ganando. El Dauphiné los tuvo a los cuatro copando las primeras posiciones… de la primera etapa.
Pogacar no perdona ni el primer día