La sonrisa forma parte del carácter de Luis de la Fuente. El seleccionador español no la perdió ni después de ceder ante Portugal en los penaltis, entregado el trono de la Nations League, el primer título que no conquista desde que fue nombrado nuevo capitán de la nave roja allá por finales de 2022, tras la eliminación del Mundial de Qatar y el inmediato despido de Luis Enrique. De la Fuente comparecía en la sala de prensa del Allianz Arena aparentemente satisfecho, con más sonrisas que muecas, y aceptaba la derrota sin demasiada autocrítica, muy seguro de sí mismo. Después, enfilaba el camino hacia la zona mixta, donde a la salida le esperaba el autocar, y se iba despidiendo de la gente sonriente.
España debe aprender a levantarse