Todo estaba perdido hasta el minuto 84, cuando la expulsión por roja directa de Blanuta, por una violenta entrada a Mosquera, activó el acierto de una selección española sub-21 gris y vulnerable ante Rumanía, pero que despertó a tiempo para coger el billete para los cuartos de final del Europeo de Eslovaquia (2-1). Un misil de Jauregizar y la astucia de Roberto Fernández le dieron la vuelta al 0-1 inicial de Munteanu. Rumanía lo tuvo cerca, España se jugará el liderato del grupo ante Italia en la última jornada tras ganar sus dos encuentros, ambos al límite y con épica.
Dos minutos de inspiración meten a la Sub-21 en los cuartos de final del Europeo (2-1)