El Barça quiere un extremo que desborde y sea capaz de presionar a Raphinha y Lamine, dos de los mejores futbolistas de esta temporada, pero con poco recambio en la plantilla. Han sido indiscutibles. Se lo han ganado. Y necesitan alguien más que compita y no les asegure el puesto para seguir teniendo hambre la próxima campaña. Ese es el concepto básico. Hay colaterales. El fútbol actual tiene cada vez más a jugadores de alto tono físico para poder desarrollar la presión, que no va a desaparecer, y futbolistas con velocidad y capacidad de desbordar en el uno contra uno. Tipos que sean capaces de superar líneas con un regate, una finta o una punta de rapidez.
Tres extremos en la lista