Hace pocos días el Espanyol despidió a su primer capitán, el central Sergi Gómez, jugador con pasado blaugrana y que solo ha defendido la camiseta blanquiazul las últimas cuatro temporadas. “Un perico para siempre”, le dedicó el club en el comunicado de su adiós. La diferencia es abismal con respecto a la despedida de Joan Garcia, canterano que ha defendido los colores del Espanyol en la última década, pero que ha decidido marcharse al Barça. 

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