Hace menos de un mes, el 25 de mayo, Carlos Verona se escapó en el Giro de Italia y atacó en el Monte Dori para ganar la etapa en Asiago. Tras 13 temporadas como profesional lograba su primera victoria parcial en una gran vuelta –Ha participado en 16 y solo abandonó una–. En la ronda italiana el ciclista del Lidl-Trek era el dorsal 118. Hoy, Verona llevará el dorsal 1 de la primera edición de la clásica Andorra MoraBanc. Un número nada casual. Es su carrera. Literal.
La clásica que soñó Carlos Verona ve la luz