Pocos jugadores conocen mejor la incertidumbre de vivir en el limbo futbolístico, con la duda de ser inscrito hasta el último momento, como Dani Olmo. El catalán fichó el pasado verano por el Barça, a primeros de agosto, pero el plácet de LaLiga para vestirse de corto no llegó hasta los días finales del mercado, de manera provisional gracias a la lesión de Christensen, y en enero necesitó del respaldo del CSD para acabar la temporada.
Olmo abre la puerta a Nico Williams: “Al final la inscripción se soluciona”