El mes de julio de 2022 cambió para siempre la vida de Alexia Putellas. Entonces presidía la cúspide del fútbol mundial, el Balón de Oro era suyo, lo sería de nuevo unos meses después, pero el esplendor de su fútbol no pudo brillar en la Eurocopa que aquel verano se celebraba en Inglaterra por culpa de una grave lesión de rodilla. Han pasado tres años y Alexia ya no es la misma. Con el tiempo ha recuperado su potencia y ese halo de jugadora total que la llevó a ser la mejor del mundo, pero por dentro las profundas heridas no han cicatrizado del todo. Más fuerte en lo mental que nunca por todo lo vivido, frente a Portugal dio el primer paso para sanar el dolor que aquella ausencia le provocó con un gol marca de la casa y una actuación imponente.

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