¿Cuántas veces has escuchado que si no sudas en el gimnasio o haciendo deporte no estás quemando grasa, y que tu entrenamiento entonces no sirve para nada? Es uno de los mitos más extendidos en el mundo del fitness. Sudar no es sinónimo de perder grasa: es solo la forma que tiene tu cuerpo de regular la temperatura. Puedes sudar mucho y no quemar apenas calorías, o sudar poco y hacer un gran trabajo metabólico. Lo que realmente importa es el esfuerzo, la intensidad y el equilibrio entre alimentación y entrenamiento. Entenderlo de esta forma, te ayudará a entrenar mejor y con objetivos más realistas.
Nacho Company, nutricionista deportivo: “Sudar no quema más grasa, solo regula la temperatura, aunque puede indicar esfuerzo según la intensidad del entrenamiento”