¿Cuántas veces has escuchado que si no sudas en el gimnasio o haciendo deporte no estás quemando grasa, y que tu entrenamiento entonces no sirve para nada? Es uno de los mitos más extendidos en el mundo del fitness. Sudar no es sinónimo de perder grasa: es solo la forma que tiene tu cuerpo de regular la temperatura. Puedes sudar mucho y no quemar apenas calorías, o sudar poco y hacer un gran trabajo metabólico. Lo que realmente importa es el esfuerzo, la intensidad y el equilibrio entre alimentación y entrenamiento. Entenderlo de esta forma, te ayudará a entrenar mejor y con objetivos más realistas. 

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