No se rompió ningún pronóstico. El guion fue exactamente el previsto. Pero, incluso así, la superioridad mostrada por Scottie Scheffler en Royal Portrush resulta difícil de calibrar. No tardarán en llegar las comparaciones con el mismísimo Tiger Woods. Aunque el tejano de adopción sigue lejos de los logros del californiano, muy lejos, la contundencia de sus triunfos y el nulo espacio para las dudas que muestra, sin duda, le sitúan como uno de los golfistas más destacables que se recuerdan.
Scheffler, un jugador impasible y un campeón implacable, conquista el British Open