Después de muchos años de esfuerzos, de trabajo oscuro, de reuniones, de diseñar y ajustar proyectos, el sueño de que España pudiera volver a acoger una edición de la Ryder Cup –la competición más pura del mundo del golf profesional– no acababa de cumplirse. Hubo momentos en los que muchos de los implicados en todo este tortuoso (pero ilusionante) camino empezaron a dudar. Camiral, el fantástico resort ubicado en Caldes, al borde de la Costa Brava, era el lugar elegido por todos, el que más había apostado por acoger una Ryder. Lo intentó en 2023, sin éxito, y para la edición de 2031 tenía todas las de ganar. Pero la cosa no cristalizaba y en Wentworth, sede del Circuito Europeo y, por consiguiente, de Ryder Cup Europe, se empezaban a impacientar. ¡Peligro!

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