Alba Vázquez nadó las eliminatorias de los 400 estilos en 4m46s01 y fue decimocuarta del mundo. Por la calle 1, pasó el tramo de la mariposa tercera en una serie dominada por la canadiense Summer McIntosh, pero en la espalda tocó novena. No pudo mejorar su marca personal, conseguida cuando era júnior y se alzó con el campeonato mundial. “Me encontré rara, pensé que lo había hecho mejor. Pasa muchas veces, que entrenas bien, pero en el momento que toca no se da. Me quedo con que lo di todo”, explica en la zona mixta, respirando aún a borbotones, pero segura de sí misma después de un año muy difícil, en el que incluso se planteó dejarlo.
La medalla de Alba Vázquez son estos Mundiales tras sufrir una hepatitis que solo afecta a 4.000 españoles: “En enero, pensé en dejarlo”