Acabó el partido en el RCDE Stadium con una explosión de felicidad propia de las grandes noches pericas. Estas no son la consecución de títulos, sino los milagros que conducen a Europa (2018) o las salvaciones agónicas (2025), raras veces las victorias ante uno de los tres grandes de la Liga como sucedió el domingo (2-1 ante el Atlético). Cualquier cuscurro de pan es bienvenido en casa del necesitado, más aún ante los ojos del nuevo rico que está llamado a redimensionar el club y a sacarlo de las penurias últimas.

Seguir leyendo…