Un periodista lituano que trabaja en una prestigiosa web del mundo de la canasta telefoneó el pasado lunes a las oficinas del Barça. Quería saber si era verdad que lo que podía disponer de masa salarial el conjunto de baloncesto del Barcelona influía en las operaciones que pudiera hacer el primer equipo de fútbol blaugrana. Alucinó cuando le respondieron que sí. Porque más allá de que la junta directiva que preside Joan Laporta ha dejado de apostar claramente por su sección de baloncesto (del proyecto del nuevo Palau que está en un cajón mejor no hablar) lo cierto es que las condiciones tampoco le favorecen.
Donde las secciones no penalizan