“Si pudiera convocaría antes al preparador de porteros que a Rashford”. “Es un jugador que siempre me ha encantado. Lo he seguido desde sus inicios”. La primera frase es de enero y la pronunció el técnico del Manchester United, Rúben Amorim. La segunda la verbalizó el miércoles el entrenador del FC Barcelona, Hansi Flick. Los hechos dan la razón por el momento al alemán, al que este viernes la prensa inglesa aplaudía a la par que aguijoneaba al inquilino del banquillo de Old Trafford. Más allá de sus golazos, los rotativos valoraban la sonrisa de Rashford y la relación de cercanía de Flick con él, ese cariño en forma de cálidos abrazos. “Rashford puede resucitar su carrera en Barcelona. Cabe preguntarse si Amorim es un entrenador válido”, señaló The Independent. “Desatado Rashford”, resumió The Times. “A Flick no le ha importado cuán bajo había caído el valor de Marcus”, sentenció The Guardian. “Rashford silencia Newcastle y el Manchester United sale perdiendo”, concluye The Daily Telegraph. La sonrisa aún le duraba al atacante, cedido por los diablos rojos , en el entrenamiento que los titulares hicieron en el hotel en Newcastle antes de regresar.
Rashford, el último renacido de Flick