Quizás lo leí en Ways of seeing ( Modos de ver), aquel guion de John Berger para la BBC, clásico imprescindible para los aficionados del arte. El autor hacía referencia a la doble disposición que tenemos ante un dibujo que estamos haciendo. Primero, concentrados en la línea que trazamos, nos encontramos dentro de él. Después, una vez hecha, separamos el carboncillo del papel y nos alejamos. Salimos del dibujo para ganar perspectiva sobre lo que acabamos de hacer. En todas las actividades humanas hay esta doble disposición. Primero, manipulamos las cosas, y después, observamos el conjunto a distancia. Estamos dentro y fuera. Somos actor y espectador. A mí me cuesta mucho adquirir perspectiva sobre una canción que estoy componiendo. ¿Por qué? ¡Pues porque mientras la compongo, también lo estoy aprendiendo a cantar! Entonces, para imaginarme cómo va quedando, la tengo que grabar y escucharla con nuevos oídos, como si no fuera algo mío. La ilustradora Paula Bonet me dijo que tenía un espejito en su estudio, para mirar desde nuevos puntos de vista aquello que estaba dibujando.

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