No es que el Joventut de Badalona no quisiera esta Lliga Catalana. De hecho, ganó al FC Barcelona en las semifinales, lo que le convertía en favorito de esta edición espectacular celebrada en Tarragona. Pero el Manresa la deseó más, desde el primer minuto donde ya tomó una ventaja que le acompañó hasta el final del partido por mucho que los de Daniel Miret empataran en el tercer cuarto y se acercaran al comienzo del último. Pero el Manresa renació porque fue más constante y encontró en Agustín Ubal y Hugo Benítez sus dos pilares (83-79).
El Manresa quiere la Lliga Catalana más que el Joventut aunque la sufre hasta el último tiro