A veces los recuerdos pueden ser traicioneros y no conviene cogerlos como referencia en el presente. La memoria puede jugar una mal pasada. La Sierra de la Pandera lo demostró en la lucha por la Vuelta a España. Convirtió en un espejismo la idea de repetir victorias y ataques de insurgentes. Que una vez saliese bien no significa que siempre vaya a ser así, aunque sí que existen puertos que son talismanes.
Mas desnuda a Roglic y ya le saca más de dos minutos