Primer día de colegio. En el de los mayores. En la Champions League, esa competición que, no hace falta decirlo, el barcelonismo quiere abrazar en la final del 6 de junio en el Metropolitano. Por si acaso, no hagan planes. Golear al inocente Feyenoord por 5-1 no será el triunfo más meritorio de la fase de liga donde, entre otros, están el PSG y el Manchester City. Pero ver al Barcelona disfrutar con el doblete de Raphinha, el gol acrobático del exótico Adeyemi, el de Lamine Yamal de falta directa con el brazalete de capitán e incluso con el de Gabriel Jesus de cabeza es para gozarlo. Esto es la Champions y el Barça pide y merece licencia para soñar.
El Barça también empieza goleando en la Champions: 5-1 al Feyenoord