La calma tensa que ha encapotado la Vuelta en los últimos días se acaba hoy con la decisiva contrarreloj individual. Todo el mundo ha asumido que de Jérez tiene que salir una nueva clasificación general y la carrera será otra, más abierta, menos bloqueada. Enric Mas, intachable en la montaña, debe defender el maillot rojo en uno de los terrenos que peor se le dan: una crono absolutamente llana de más de 30 kilómetros, exactamente 32,1 entre El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera.
Mas asume perder un minuto y medio con Roglic en la decisiva contrarreloj de Jerez