En el Mundial de Berlín, el ejercicio coral de las españolas alcanza el máximo en los cuartos de final, cuando apabulla a las australianas. Lo hace a golpe de triples, pero también desplegando un ataque variado, con entregas a la botella, donde reina Awa Fam, y bloqueando el sistema ofensivo de Australia, que naufraga desde la línea de tres puntos (once de 29 al final) y también desde su insistencia por buscar la jugada en solitario.
España arrolla a Australia y se jugará el pase a la final ante la temible Estados Unidos (89-66)