Alexander Zverev conquistó el segundo Grand Slam de su carrera, superando al ídolo local, Ben Shelton, por 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2 en algo más de tres horas y media de juego. Tan metido estaba el alemán en el partido, que cuando ganó el servicio que le daba la victoria no se dio cuenta de que era punto de partido… y ni lo celebró, hasta que vio a Ben acercarse a la red. Entonces sí, brazos al aire y una gran sonrisa a su banco. Era el flamante campeón de US Open.

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