El Madrid suspendió en actitud y volvió a sacar excelente en épica. Con dos caras demasiado marcadas, los blancos coquetearon con dejarse puntos de nuevo como visitante en Elx pero se salvaron en el añadido. Incapaz de controlar un partido que tenía encarado, el equipo de Mourinho vio como el Elche, el colista, le igualaba un 0-2. Se disparó en el pie al irse a dormir antes de hora y, a toda prisa, tuvo que recurrir al salvador de los últimos minutos: Carlos Espí, que ya marcó en Cornellà el 1-2 definitivo y vio cómo le anulaban el 1-1 en La Cartuja, le recuperó un triunfo que casi se le escapa por su indulgencia.

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