Ningún anfitrión ha ganado la Supercopa Endesa, pero el Joventut no entiende de maldiciones. El equipo verdinegro, apoyado por la caldera del Olímpic, dio el primer paso hacia el título ganando al Baskonia (96-84) de la mano de un espectacular Laprovittola en su regreso a Badalona. Si el año pasado la Penya contaba con un genio como Ricky Rubio, esta temporada Dani Miret tiene a dos con la incorporación del argentino, que destrozó al conjunto vitoriano con 27 puntos y 10 asistencias y ya espera rival en la final, que saldrá del duelo entre el Barça y el Valencia.
Un Laprovittola estelar guía al Joventut a la final de la Supercopa en su retorno a Badalona