Por una sola décima, un suspiro, George Russell se impuso en el Gran Premio de Azerbaiyán tras sobrevivir a un agobiante acoso de Max Verstappen por las calles entre muros de Bakú. El inglés fue superior en toda la carrera, pero tuvo que emplearse a fondo en las últimas 10 vueltas, en las que el neerlandés aprovechó la neutralización de un coche de seguridad para engancharse al alerón trasero del Mercedes. Un duelo mayúsculo tras 51 vueltas y dos coches de seguridad.

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