El partido Inglaterra-España jugado en Wembley fue entretenido por razones diversas. De entrada, por el juego de ambos equipos, que, en vez de castigar a los espectadores con una prudencia especulativa, decidieron jugar al ataque. Y después porque los culés podíamos sufrir tanto por si se lesionaba un jugador del Barça de la selección española como por si se lesionaba un jugador del Barça de la selección inglesa. A un nivel más esotérico, también fue muy comentado que Lamine Yamal no luciera el vendaje que suele llevar cuando juega con el Barça, como si la teoría de la cábala estética (lo dice la IA) siguiera reforzándose como superstición selectiva.

Seguir leyendo…