La selección bajó el pedal y terminó apurada por Chequia, equipo dirigido por Santi Denia, entrenador curtido durante años en las categorías juveniles de España. Durante décadas, los técnicos españoles apenas merecieron interés en el mercado internacional. País de jugadores, se decía. El cambio, y ha sido radical, se produjo con el siglo XXI ya comenzado. El Liverpool contrató a Rafa Benítez en el 2004, noticia bomba por aquel entonces: nunca un técnico español había dirigido a un equipo de la Premier. Ahora es raro el equipo inglés con aspiraciones que no cuenta con uno.

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