En la escuela, cuando era un niño, Joshua Kimmich (8/II/1995) solía escribir en las carpetas de los compañeros que él iba a ser futbolista profesional y jugar con la selección. “Era un sueño irreal”, rememora. Y sin embargo, el sábado frente al Stuttgart, club en el que se formó antes de fichar con 18 años, por el RB Leipzig –entonces en Tercera y Segunda–, el centrocampista alemán cumplió 400 partidos oficiales como jugador del Bayern. El 401 será en Montjuïc, un campo que no conoce pero que pudo haber sido su casa.
La liberación de Kimmich