Es un tarea muy compleja. Estados Unidos es el único rival al que España no ha ganado nunca. Es un adversario poderoso, pese a que se encuentre en una época de relevo generacional. Pero la selección española no arroja la toalla de antemano. Busca este sábado en Berlín (20.00 horas) dar la sorpresa y meterse en la final del Mundial femenino. Sería la segunda de su historia, tras la que disputó y perdió en 2014, precisamente frente a las norteamericanas.

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