Se comporta con la intensidad de Gavi. Fermín. Es integrante del club que juega con las medias bajadas, como Pedri. Fermín. Maneja la perseverancia como el primero de sus mandamientos. Fermín. Se despliega con valentía. Fermín. Celebra con pasión, arrodillándose sobre el césped. Fermín. Es horizontal, pero sobre todo vertical. Fermín. Se la para el portero. La estampa en el poste. Y, a la tercera, marca. Fermín. Tiene 20 años y hace tres meses nadie habría apostado por su futuro en la élite. Fermín. Agresivo con y sin el balón. Fermín. El Barça gana tiempo a la par que cuenta lesionados pero, mientras tanto, no se detiene en lamentaciones. Como Fermín. Donde hay un resquicio él descubre un latifundio. Tira la puerta abajo de manera rotunda. Con ritmo, con deseo, con determinación. Fermín. Mientras le duraron las fuerzas, el partido fue un concierto del descubrimiento andaluz.
Fermín, un rubio en concierto