“¡Gavi, Gavi, Gavi!”. Los compañeros del joven centrocampista, lesionado de gravedad para el resto de la temporada, le recibieron este martes en el vestuario coreando su nombre, con palabras de ánimo al oído, como las que le dedicaron uno de los capitanes, Ter Stegen, y su buen amigo Pedri, y con abrazos sentidos, como el del entrenador Xavi Hernández. Las escenas, emotivas, dejaron ver a un Gavi compungido y con muletas. Muy querido dentro del equipo por su juventud (19 años), por su calidad y por su entrega en cada partido, la rotura de ligamentos de Gavi ha supuesto un golpe tremendo en el interior de la plantilla barcelonista y provoca un problema de aúpa para el cuerpo técnico. ¿Cómo sustituir a un futbolista titularísimo? ¿Cómo suplir a ese “corazón con patas”, como le califica siempre el entrenador barcelonista?

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