En una infancia marcada por muchas más derrotas que victorias, hasta que el gran Johan aterrizó en nuestro universo, Terry Venables supuso una amalgama de emociones. A Terry lo quisimos porque devolvió al Barça a la primera línea tras muchos años de penalidades, sin catar la Liga. Con Terry nos reímos cuando lo vimos cantando en imágenes antiguas (y no tenía mala voz). Con Terry descubrimos la figura de un carismático y generoso traductor, Graham Turner, a la sazón intérprete, profesor, periodista y publicista, además de una bella persona. Con Terry nos encomendamos a la oreja de Steve Archibald en Turín, al increíble triplete de Pichi Alonso contra el Göteborg y al penalti parado por Urruti en Valladolid. Un penalti injusto, cómo no. La celebración, con corte de mangas incluida en el Nuevo Zorrilla, resultó apoteósica. El Barça, tras once años de desierto liguero, se llevaba el campeonato.

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