Probablemente en la cabeza del Girona solo había espacio para el partido del domingo en Montjuïc contra el Barcelona. Es sin duda un caramelo, una manera de ponerse a prueba. Y una visita esperada y especial sobre todo ahora que el equipo de Míchel le saca cuatro puntos al de Xavi. Sin embargo, antes había que cubrir el expediente en la Copa del Rey ante el modesto Orihuela de Segunda RFEF. A priori parecía un duelo con pocos alicientes y de escasa dificultad. Míchel dio descanso a jugadores titularísimos como Gazzaniga, Blind, David López, Eric Garcia, Aleix Garcia, Iván Martín o Dovbyk, que se ahorraron el viaje a Alicante. Pero la realidad es que el conjunto de Míchel tuvo que remontar ante un Orihuela que jugó con la ilusión que siempre proporciona la Copa. Hasta que se le acabaron las pilas.
El Girona remonta y vence en la Copa antes de visitar al Barça en Montjuïc