El verano del 2023 debería ser recordado como el año en el que la selección española se proclamó campeona del mundo, pero pasará a la historia como el del mayor escándalo del fútbol femenino español. El beso que el entonces presidente de la Federación española (RFEF), Luis Rubiales, plantó sin previo aviso a la internacional española Jenni Hermoso eclipsó la celebración. Un beso que la ex del FC Barcelona reconocería más tarde que no fue consentido y que está ahora en los tribunales. Las imágenes corrieron como la pólvora y fueron reproducidas en los diarios y televisiones de todo el mundo. La repercusión internacional hizo imposible esconder un escándalo que crecía por minutos. La respuesta de Rubiales, llamando “idiotas” y “tontos del culo” a los que criticaron el beso, solo empeoró la crisis.
El escándalo del año