Debemos alegrarnos todos los catalanes por la excelente temporada del Girona? Entiéndase, no nos referimos al halago zombi y rutinario que sirve para disimular la indiferencia y de paso quedar bien. Eso no es alegrarse, es tan solo hacer lo que de uno se espera. La pregunta refiere a si ha de embargarnos a los que no somos del Girona una sincera expresión de euforia porqué su éxito también nos pertenece. Vaya por delante que el reconocimiento al club gerundense no es opcional. A poco que a uno le agrade el fútbol, no queda otra que quitarse el sombrero ante lo que están haciendo los jugadores de Míchel, candidatos ya sin matices a ganar la Liga a pesar del descalabro copero del jueves.
Al Girona hay que envidiarlo, no matarlo a besos