Los veranos del Barça no dejan indiferente a nadie, y éste tampoco. El caso Julián Álvarez circula por los medios desde mayo, cuando el jugador declaró que quería cambiar de aires y disfrutar de su gran sueño profesional, que es jugar en el Barça. No lo dijo, pero el fútbol es como el chiste de Gila y el tipo que acusaba a Jack El Destripador con indirectas. “Alguien ha matado a alguien”, repetía cada vez que se cruzaban por el pasillo. De ese material de sobreentendidos y malentendidos está trufado al asunto, que por ahora sigue el mismo recorrido que los casos Nico Williams en 2024 y 2025. A punto de cerrarse el mercado, Julián sigue en el Atlético como Nico permanece en el Athletic, y los dos clubs echan las muelas con el Barça.

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