Hartos de estar hartos, nos queda el fútbol de barrio los domingos en la hora del vermut (o tras la siesta, caso de hoy). A medida que el Barça enfila a propietarios extraños –senda RCD Espanyol–, el fútbol de élite se vende a fondos del Golfo, los comisionistas cambian cromos y el VAR se entromete, más valora uno lo que son y representan el CE Europa y el Sant Andreu, actores del único derbi de Barcelona.
Nadie nos comprará en Doha